Hoy me di cuenta que esta vida está llena de personas con mierda en la cabeza y odio en el corazón. Alguien a quien creía importante, alguien a quien consideraba mi “amiga”, me traicionó. Todos esos “te amo”, “siempre voy a estar” y “nunca me faltes” se los llevó el viento. Sólo dos personas pudieron abrirme los ojos, mis dos mejores amigas, las que nunca me faltaron y siempre estuvieron ahí. Estoy harta de que todas las personas hablen sin pensar en lo que el otro va a sentir. Me rompe las pelotas las personas CAGONAS, las que hacen mucho bla bla por atrás pero cuando tienen que decir las cosas en la cara se esconden. MADUREN. Estoy cansada de las pendejadas, de las idioteces. De las boludeces que hacés para que me separe de mi mejor amiga. Yo soy loca, buena onda, todo lo que quieras, pero cuando me caliento me caliento. Tengo un límite y vos lo supiste superar. Dejá de querer hacer ponerme celosa, de querer pasar más tiempo con ella y separarnos. Chabona, entendé de una vez que ella y yo somos inseparables. Somos las mejores amigas, somos las hermanas que Dios se olvidó de juntar. Estamos unidas como por un lazo transparente, fuerte e irrompible. Ni la más grande de las envidias, como la que tenés vos, la puede romper. Así que ya te digo que te vayas ahorrando todos los esfuerzos porque no te van a servir para nada. ABRÍ LOS OJOS, no me voy a pelear con mi mejor amiga por las pendejadas que hacés vos. Si estás celosa, ADMITILO y decímelo, listo, lo tratamos de solucionar, pero así, todo por las espaldas y el conventillo NO ME CABE FLACA. Madurá y aceptá que somos amigas, MEJORES amigas, hoy y siempre. Y dejame en paz.
