La historia empieza cuando era verano y hacía calor. Yo lo tenía todo, lo tenía a él donde quería. Ella llegó, logró captar su atención, y ¡vamos a escuchar los aplausos! Se lo llevó más rápido de lo que podés decir "sabotaje". Nunca lo ví venir, nunca lo sospeché. La subestimé. Ella tenía que saber que el dolor estaba latía en mí como un tambor. Me subestimó. Ella vive la vida como si fuera una fiesta y estuviera invitada. Me mira como si fuera una cosa rara que está por desaparecer. Piensa que soy psíquica porque me gusta rimar su nombre con cosas. Pero la sofisticación no es algo que usás, o lo que sabes, o empujar a la gente para llevarlos a donde vos quieras. Ella no es una santa, no es lo que pensás. Es una actriz. Ella es más conocida por las cosas que hace sobre el colchón. Algún día la vas a encontrar robando juguetes de otras personas, no va a tener muchos amigos. Ella debería tener en cuenta que no hay nada que yo haga mejor que vengarme.